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  • Blanca Luna Martínez

INSTALACIÓN DE UNA RAMPA EN TU COMUNIDAD


En este artículo vamos a aclararte todas las dudas en cuanto a la instalación de rampas de accesibilidad en tu comunidad de propietarios. Daremos a conocer los derechos y obligaciones de los propietari


os, así como de la comunidad en este tipo de problemas tan habituales de nuestro día a día.


Resolveremos las principales cuestiones respecto a la eliminación de barreras arquitectónicas para la plena accesibilidad de personas con determinadas dificultades, como, por ejemplo:


“¿Es obligatorio celebrar una junta para realizar la obra de instalación de una rampa en una zona comunitaria?”




Aunque en un principio la Ley de Propiedad Horizontal (LPH, en adelante) puede parecer contradictoria y reflejar cierta incertidumbre, no todo es lo que parece, por ello, vamos a dilucidar una interpretación práctica de esta aparente ambigüedad legal, en primer lugar, analizando la legislación correspondiente y, en segundo lugar, haremos un breve resumen de las preguntas más frecuentas con sus respuestas al final del presente artículo.

Comencemos viendo qué dice el tenor literal de la LPH para estos casos y, posteriormente, os comentaremos nuestra interpretación y conclusión legal:


LPH art. 10.1.

Tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de propietarios, impliquen o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, y vengan impuestas por las Administraciones Públicas o solicitadas a instancia de los propietarios, las siguientes actuaciones: (…) b) Las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes. No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes las hayan requerido.

También será obligatorio realizar estas obras cuando las ayudas públicas a las que la comunidad pueda tener acceso alcancen el 75% del importe de las mismas.

LPH art. 17.2.

Los acuerdos de la Junta de propietarios se sujetarán a las siguientes reglas: (…) 2. Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 10.1 b), la realización de obras o el establecimiento de nuevos servicios comunes que tengan por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad y, en todo caso, el establecimiento de los servicios de ascensor, incluso cuando impliquen la modificación del título constitutivo, o de los estatutos, requerirá el voto favorable de la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación.

Cuando se adopten válidamente acuerdos para la realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.



Por tanto, como ya comentábamos antes, en un principio puede parecer una contrariedad legal que la LPH en su art. 10.1 nos diga que la realización de obras para la eliminación de barreras arquitectónicas no requerirá acuerdo previo de la junta de propietarios, mientras que en el art. 17.2 nos habla de la mayoría requerida para poder aprobar dichas obras en junta de propietarios.


Esto es debido a que el artículo 10.1.b de la ley pretende, en primera instancia, dejar muy claro dos cosas: Por un lado la obligatoriedad por parte de la comunidad a realizar dichas obras y, por otro, la no obligatoriedad de acuerdo previo por parte de la junta de propietarios.


Sin embargo, aunque suele pasar más desapercibido, el art. 10.1 en su apartado b también habla de límites respecto a los gastos destinados a este tipo de obras, limitando la contribución de la comunidad a 12 mensualidades de gastos comunes ordinarios y, en caso de que la obra supere dicho coste, será el propietario o propietarios interesados quienes abonen de su propio bolsillo el resto del precio. Mientras que, el art. 17.2 de la LPH nos dice que: “sin perjuicio de lo establecido en el art. 10.1.b (…)”, la realización de estas obras “(…) requerirá el voto favorable de la mayoría de los propietarios, que, a su vez representen la mayoría de las cuotas de participación” en la comunidad.


Esto último, obviamente, puede parecer contradictorio a lo establecido en el art. 10 respecto a la no obligatoriedad de acuerdo previo de la junta de propietarios, y, por tanto, es justamente en este punto donde a muchos les invade la incertidumbre de si entonces es necesario o no el mencionado acuerdo de la junta.

La clave para resolver ésta incertidumbre está en la coletilla que establece el art. 17.2 de la LPH, cuyo tenor literal dice: “Cuando se adopten válidamente acuerdos para la realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”. Es justamente esta coletilla legal la que nos proporciona una respuesta a la pregunta más planteada en esta problemática respecto a instalación de rampas en nuestra comunidad.


Por tanto, haciendo una lectura completa de ambos artículos y obteniendo así una visión global donde analizamos todos los factores de ésta situación, podemos ver claramente, que no es obligatorio someter ante la junta vecinal la decisión de realizar obras para mejorar la accesibilidad universal a personas con determinadas dificultadas. Sin embargo, sí es aconsejable someterlo a decisión de la junta de propietarios dado que si no se somete a votación y decisión de la junta y, en el caso de que el coste de la obra superase las 12 mensualidades de gastos comunes, el/los propietarios solicitantes de dichas obras deberán costear de su propio bolsillo la diferencia entre lo abonado por la comunidad y el precio total de las obras, mientras que si voluntariamente se somete a deliberación y votación de la junta vecinal y ésta la aprueba por la mayoría de los propietarios, entonces la comunidad costeará el 100% de las obras a realizar, sin el límite establecido en el art. 10.1.b, de ahí, que el art. 17.2 comience con la expresión “sin perjuicio de lo establecido en el art. 10.1.b”, porque no se tiene la obligación legal de someter la realización de este tipo de obras a votación en junta, pero si se hace voluntariamente, el art. 17.2 nos establece en primer lugar, la mayoría necesaria para poder aprobar dicho acuerdo y, en segundo lugar, la plena obligatoriedad de la comunidad a pagar el costa de la obra sin límite.

Os dejamos aquí las preguntas más frecuentes y sus respuestas:

· ¿Es obligatorio celebrar una junta para realizar las obras de instalación de una rampa en una zona comunitaria?”

No, no es obligatorio celebrar una junta para realizar obras cuyo fin sea dar accesibilidad a personas con dificultades. Sin embargo, sí puede ser aconsejable someterlo a votación cuando el coste de las obras supere las 12 mensualidades de gastos ordinarios comunitarios, porque de lo contrario, el/los propietarios solicitantes de dichas obras, tendría que abonar de su propio bolsillo la diferencia entre lo abonado por la comunidad y el precio total de la obra en cuestión, mientras que si se somete a votación en junta y se aprueba, la comunidad quedaría obligada a costear el 100% de la obra, sin el límite antes mencionado.

· Entonces ¿Qué tengo que hacer si necesito que instalen una rampa en mi comunidad?

Lo primero que debes hacer es dirigirte al presidente y/o administrador de tu comunidad y comunicarles, preferentemente a ambos, tu necesidad de instalar la rampa.

Como ya hemos a lo largo de presente artículo, tu necesidad de instalar una rampa o realizar cualquier obra cuyo fin sea la eliminación de barreras arquitectónicas debe basarse en las siguientes premisas:

1) Que en tu propiedad (vivienda o local) viva, trabaje o preste servicios voluntarios personas con discapacidad o mayores de 70 años.

2) Que la solicitud de instalar una rampa venga impuesta por una Administración Pública.

· ¿Es obligatorio que mi comunidad realice o permita la instalación de una rampa solicitada por un propietario?

, la comunidad está totalmente obligada a realizar todas aquellas obras que tengan por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad o mayores de 70 años.

· ¿Debe pagar mi comunidad la instalación de una rampa en mi comunidad si hay un vecino que lo necesita?

, obligatoriamente debe pagar el precio de la obra, aunque hay que tener en cuenta que si la decisión de realizar la obra no la sometes a votación de la junta, tu comunidad sólo estará obligada a costear el precio de la obra hasta un máximo de lo equivalente a 12 mensualidades de gastos comunitarios, y si el coste de la obra superase lo que la comunidad está obligada a pagar, el propietario solicitante tendría que abonar de su propio bolsillo el resto. Todo ello descontando las posibles subvenciones y/o ayudas que la comunidad perciba para la realización de la obra.

Sin embargo, si el propietario solicitante lo somete a votación de la junta y ésta lo aprueba con la mayoría de los propietarios a favor, la comunidad quedará obligada a costear el 100% de dicha obra sin límite alguno, a no ser que se establezca lo contrario en el acuerdo alcanzado en junta.

· ¿Qué hago si mi comunidad se niega a la instalación de una rampa?

En primer lugar habría que analizar si se cumplen las premisas necesarias para solicitar la instalación de la rampa. Sin embargo, sí cumples con los requisitos para solicitarla, tendrías dos opciones:

1) Realizar las obras necesarias a tu coste y, posteriormente, reclamar judicialmente a la comunidad lo que le hubiese correspondido abonar.

2) Comunicar fehacientemente a la comunidad tu necesidad de disponer de una rampa y, con posterioridad a ésta comunicación, tomar las acciones judiciales oportunas para obligar a la comunidad a realizar las obras en cuestión.

· Si decido voluntariamente someter a votación de la junta la instalación de una rampa en la comunidad ¿Qué mayoría necesito para que se apruebe y realice la obra?

Sería necesario el voto favorable de la mayoría de los propietarios cuya cuota de participación en la comunidad también represente la mayoría.

· ¿Puede un inquilino realizar o solicitar a la comunidad una rampa?

No, si algún inquilino se encuentra dentro de algunas de las circunstancias contempladas para necesitar una rampa en la comunidad, deberá comunicarlo al propietario de la propiedad y éste será el que deba actuar en consecuencia, pero el inquilino necesitará que sea el propietario quién realice las gestiones oportunas.

Espero que este artículo te haya aclarado todas tus dudas, pero si aún no tienes claro cómo aplicar la legislación a tu circunstancia en particular, no dudes en llamarnos AL 689 041 823.


La consulta es totalmente gratuita y te asesoraremos sobre tus opciones.

Por Blanca Luna Martínez Fernández.

Abril 2020

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